La justicia comunitaria (JC) en Colombia ha evolucionado desde la Constitución de 1991 como una forma legítima de resolución de conflictos, especialmente en contextos sociales y culturales donde el sistema judicial estatal no logra responder eficazmente a las necesidades locales. Inicialmente concebida por el Estado como una herramienta auxiliar para descongestionar la justicia formal, la JC ha demostrado en la práctica ser un mecanismo autónomo de ordenamiento social, cohesión comunitaria e integración cultural. Su ejercicio se basa en principios como el consenso, la legitimidad social de las autoridades, el carácter restaurativo de las sanciones y la proximidad con las realidades de las comunidades.
En este marco, la JC contribuye no solo a la resolución de conflictos, sino también a la prevención de la violencia y al fortalecimiento del tejido social. Además, permite a las comunidades ejercer su autonomía normativa y construir formas propias de institucionalidad. Sin embargo, persisten tensiones entre estas dinámicas locales y el sistema jurídico estatal, debido a la falta de articulación, reconocimiento efectivo y políticas públicas integradoras. La visión dominante sigue subordinando la justicia comunitaria a un rol marginal o complementario, desconociendo su potencial transformador en la estructuración de un modelo de justicia plural, intercultural y descentralizado.
Este estudio propone reconsiderar la JC desde tres dimensiones clave: como herramienta de orden y convivencia, como medio de integración cultural y como forma de construcción institucional. A partir de ello, se plantea que la JC puede aportar a un ecosistema normativo plural y horizontal que articule la diversidad cultural y social del país, afirmación que se buscará demostrar a traves de los 2 libros productos de investigación.
La EJCUN ha realizado un amplio trabajo en diversos territorios y comunidades a nivel nacional, partiendo de la pedagogía social en temas como conciliación en equidad, construcción de ciudadanía, gestión de operadores de justicia comunitarios y estatales, mediación social, entre otros. Este ejercicio ha dialogado continuamente con muchas y variadas voces de la sociedad colombiana, sin que estas últimas sean simples de estudio, sino que sean actores relevantes y legítimos en y para la Justicia Comunitaria. En consecuencia, se ha generado un desarrollo colectivo (académico y social) en el análisis de las conflictividades locales, convivencia, tejido social y la construcción de institucionalidad comunitaria.
Para el año 2024, con el fin de comprender y dar respuestas a la crisis de acceso a la justicia, la escuela de justicia comunitaria busca desarrollar propuestas académicas y de políticas públicas para superar la crisis de la administración de justicia en Colombia desde la justicia propia, la justicia restaurativa y la construcción de paz desde el acceso a la justicia. Estas que identifiquen las experiencias de justicia comunitaria, justicia restaurativa, y otras justicias que ayuden a producir debates académicos y políticos en acceso a la justicia. |