La búsqueda de energías alternativas es uno de los problemas más urgentes del mundo actual. Desde hace décadas se ha advertido tanto en entornos académicos como políticos, que el uso de combustibles tradicionales cómo el petróleo, el gas y el carbón contribuyen al aumento de gases de efecto invernadero y en esa medida al calentamiento global. En este escenario, el di-hidrógeno (H2) representa una alternativa de energía limpia. Esta molécula es una fuente prometedora de energía que puede contribuir a la diversificación energética mundial, y que presenta ventajas significativas como combustible. Su uso no solo no deriva en la producción de gases de efecto invernadero o material particulado nocivo, sino que permite un almacenamiento a gran escala con un alto poder calorífico por unidad de masa.
En Colombia, esta fuente energética se enmarca en la Hoja de ruta del Hidrógeno, en la cual se establece el papel del hidrógeno de bajas emisiones y sus derivados en la descarbonización de múltiples sectores. Entre las alternativas se encuentra el H2 blanco, o hidrógeno natural, el cual está asociado a procesos geológicos. Este puede generarse mediante reacciones relacionadas con la interacción agua-roca, o con la maduración avanzada de las rocas madre. Uno de los lugares ya conocidos para la formación de hidrógeno natural son las zonas de subducción.
Los Andes colombianos comprenden una zona de subducción en donde las placas oceánicas de Nazca y Caribe subducen la placa continental de Suramérica. Este ambiente geológico es propicio para la formación de hidrógeno natural, porque es precisamente en las zonas de subducción donde los procesos de hidratación/deshidratación derivan en reacciones mediadas por fluidos. Uno de los productos importantes de estas reacciones es el H2, diferentes gases nobles (p.ej. Helio) e incluso otros compuestos metálicos, que son necesarios para el desarrollo de las sociedades modernas.
En este proyecto nos proponemos mirar la formación de H2 en Colombia, en particular aquel producido a lo largo y ancho de la zona de subducción colombiana. Proponemos un acercamiento multi-analítico. Por un lado exploraremos la composición de los gases, incluyendo H2 y los gases nobles, en emanaciones activas y en afloramientos. Para entender los procesos más profundos se incluirán análisis de He en las inclusiones fluidas de minerales de sistemas volcánicos. Por otro lado se realizarán análisis geoquímicos de rocas y minerales, que nos permiten identificar las contribuciones de los diferentes componentes del sistema. Por último se harán análisis de especiación del Hierro (Fe), para determinar el potencial generador de H2. Para poder comparar las variaciones de este sistema, este proyecto se desarrollará a lo largo de dos perfiles geológicos al norte y al sur de los Andes colombianos, definidos por cambios en el ángulo de la zona de subducción.
Una vez identificada la presencia y el posible origen del hidrógeno natural, se evaluará su potencial como posible alternativa energética, específicamente para las comunidades locales y étnicas. Así, en los perfiles propuestos también se estudiarán los aspectos sociales, culturales, económicos y políticos que con frecuencia determinan el uso y manejo de los recursos naturales a través de los procesos de co-producción de servicios ecosistémicos. Para tal fin, se caracterizarán las percepciones y los valores que las personas de las comunidades locales asignan a aspectos claves de un potencial proyecto de aprovechamiento del recurso natural. En dos sitios determinados, y de acuerdo a los resultados previamente obtenidos, se realizará un análisis de factibilidad del aprovechamiento del recurso natural. El marco de análisis de los sistemas socio-ecológicos permitirá estudiar las interrelaciones entre los subsistemas mencionados para tener una mejor comprensión de las implicaciones que diferentes intervenciones, como la implementación de proyectos de desarrollo, tienen en el territorio. |