En la última década se ha reconocido la importancia de los ecosistemas costeros como marismas, manglares y pastos marinos por los numerosos servicios ecológicos que prestan, dentro de los cuales se resalta su capacidad como sumideros de carbono (C), donde superan en gran medida a los bosques de tierra firma. A pesar de esto, los estudios sobre las reservas de C y su tasa de acumulación son aún escasos en el neotropico. En el país, las investigaciones al respecto son contadas y la mayoría se han centrado en estimar los depósitos en la biomasa aérea, dejando por fuera componentes importantes en el cálculo, como son la biomasa de raíces y el suelo. Dada la conveniencia de la mitigación y adaptación al cambio climático basada en ecosistemas, es imperativo producir la información necesaria que apoye esta iniciativa en los ecosistemas de manglar, abarcando la diversidad de ambientes en los cuales se desarrollan, que a la larga define la magnitud del servicio. El presente estudio tiene como finalidad aportar conocimiento sobre la capacidad de almacenamiento de carbono de los ecosistemas de manglar y evaluar cómo este servicio es determinado por factores geofísicos y climáticos. De acuerdo a esto, se planea cuantificar el C en la biomasa aérea y subterránea; en la madera muerta y el suelo, comparando bosques que se desarrollan en diferentes ambientes costeros en el caribe continental e insular y en el Pacífico colombiano. |